Los contenidos de este blog van desde la Psicología a la Antropología, pasando por la Historia o la Pedagogía. Esta mezcla abigarrada de disciplinas y temas tiene para mí un sentido claro y este sentido es que todas ellas son ciencias sociales o humanas, intensamente interconectadas unas con otras, debido a que todas ellas tienen un común objeto de estudio: el ser humano. Aunque cada una de ellas tenga su propia metodología e instrumentos de trabajo y de análisis, que les otorgan su propia personalidad.

viernes, 22 de agosto de 2025

Vacaciones

 Durante un tiempo (mucho tiempo, podríamos decir), el tener unas vacaciones pagadas fue una reivindicación de los trabajadores. Y es que si el trabajador está de vacaciones ya, su estómago no, ni el de su familia.

La raíz de la palabra vacaciones debe estar en la palabra latina vacuum, que significa vacío o algo así, pero ahora no, ahora parece que lo prescriptivo es llenar todo: llenar los trenes, llenar los hoteles, llenar las playas.

Ese término de vacío, deberíamos interpretarlo como ausencia de algo; en este caso de trabajo.

Pero parece como si el estar continuamente trabajando de una manera más o menos obligada, nos habituara de tal modo, que cuando no nos piden algo concreto, nos esforzamos por buscar un sustituto. De este modo, lo que en un principio era un tiempo para recuperar fuerzas, se ha convertido en algo que hay que hacer:

Ya no se trata de estar de vacaciones, sino de irse de vacaciones, aunque lo que te apetezca es quedarte en casa. E irse mientras más lejos mejor, y si es en plena temporada, todo lleno de gente, y más caro, mejor. Se ha convertido en un símbolo de estatus... de estulticia también.

Se nos dirá que no todo el mundo puede escoger fecha: pues se espera una ocasión propicia. Si queremos imitar a los aristócratas, es lo que pasa, que no podemos, o que tenemos que sacrificar las verdaderas vacaciones: las que nos permiten descansar.