Los contenidos de este blog van desde la Psicología a la Antropología, pasando por la Historia o la Pedagogía. Esta mezcla abigarrada de disciplinas y temas tiene para mí un sentido claro y este sentido es que todas ellas son ciencias sociales o humanas, intensamente interconectadas unas con otras, debido a que todas ellas tienen un común objeto de estudio: el ser humano. Aunque cada una de ellas tenga su propia metodología e instrumentos de trabajo y de análisis, que les otorgan su propia personalidad.

sábado, 21 de marzo de 2020

¿Es el flamenco una música popular?

     Si partimos de la base de que sus protagonistas pertenecen a las capas populares de la población, tenemos que decir que sí. Pero si observamos que no todo lo que llamamos pueblo es conocedor o "aficionado" al flamenco, tendríamos que decir que no, que el flamenco es de élites o, desde otro punto de vista, de minorías. Y más aún si pasamos de los llamados cantes livianos, al conocido como cante jondo (en el que predominan los soníos negros o tonos graves y el tempo es más lento); el cual, aunque en indisoluble unión con los cantes más festeros o livianos, obedece a estados de ánimo diferentes, y hasta, si se quiere, filosofías de la vida bien distintas, pero sin que olvidemos que en cualquier reunión se puede levantar un cante de uno u otro signo, quizás preferentemente dejando los festeros para el final, en consonancia con el carácter vitalista del pueblo andaluz.
     Porque a lo que se le llama pueblo le gusta realmente la copla o la canción andaluza (si hacemos excepción de los más jóvenes), más que el flamenco propiamente dicho y mucho menos el cante jondo.
     Pero si consideramos música popular a la música difundida por los medios de comunicación masivos, entonces ya no estamos hablando de nada de eso: porque nos estaremos refiriendo a productos comerciales, fruto de la mercadotecnia, que para nada tienen que ver con el pueblo en su elaboración. Están inspirados por élites financieras, elaborados por personajes del pueblo desclasados y vendidos por élites tecnocráticas. Estamos entonces refiriéndonos a lo que ha sido llamado música pop, inspirada, más o menos, en el flamenco.
     Pero estamos acostumbrados a considerar que el pueblo es la mayoría, y luego están las minorías, sean dominantes o no. Sin embargo, ese gran complejo interactivo, que constituyen los cantes o palos flamencos, no ha sido hasta el momento mayoritario, ni siquiera entre la etnia gitana, en el seno de la cual sí ha habido y hay grandes flamencos. Pero el flamenco es popular, surge del pueblo, aunque se discuta de qué estrato o estratos del pueblo procede.
     Lo que puede ser es que el flamenco -y menos el cante jondo- no sea nunca mayoritario, y no sólo porque esté ligado -aunque no determinado- a una minoría étnica, sino porque exige una sensibilidad y técnica que no todo el mundo es capaz de percibir o sentir. Excepción sea hecha de los trabajos de algunos cantaores de modo, como fue en su momento Camarón.
     No obstante, el flamenco, a pesar de ser minoritario lleva mucho tiempo muy vivo -y este puede ser un rasgo distintivo con respecto a las llamadas músicas o bailes folklóricos; puesto que el llamada folklore generalmente hace referencia a rasgos culturales anclados en el tiempo, aunque aún presentes en la memoria, aunque no vivos, ya que no manifiestan, como sí lo hace el flamenco, procesos creativos y de expansión del patrimonio cultural-.

¿Las tabernas, las ventas, las tribus errantes de gitanos, los campos de labor, las fraguas, los patios de vecinos, las minas, las cuevas...?

     Aquellos que piensan en las tabernas, seguramente se acuerdan de la época de los cafés cantantes, de la "taberna de Lillas Pastia?". Es una visión romántica, ¿pero verdadera?.
     Otros piensan que en las ventas de los caminos, pero obvian la importancia de los núcleos urbanos, siendo una buena hipótesis para la transmisión pero no para la génesis o evolución. Patrimonio de los arrieros.
     Las tribus errantes de gitanos. En este caso serían los campamentos de éstos y su continúo ir y venir, los que serían foco a la vez que elemento transmisor del flamenco. Sin embargo, en Andalucía, no hay datos de que esto haya sido así.
     Otros que las fraguas de los herreros, y abogan por ello los martinetes, aunque los demás palos no parecen estar relacionados con ellas; si bien nos dan una pista de la relación (a veces estrecha) entre trabajo y flamenco.
     Los campos de labor, con ejemplos como los de los cantes de siega, y directamente relacionados con la teoría de los campesinos errantes de Blas Infante.
     Otros que en el medio urbano, siendo su ubicación más habitual los patios de vecinos, Es fácil ubicar muchos palos o cantes en estos lugares, pero todos. Tienen también una función de transmisión, dentro de los mismos patios y de un patio a otro contiguo.
     Las minas, como origen y como transmisión, mientras se realizan las duras labores de la mina, y como alivio de éstas.
     Las cuevas, como hábitats populares en las zonas más montañosas, han tenido un papel con respecto al flamenco semejante al de los patios de vecinos.
     Más modernamente, en el mantenimiento y creación del flamenco, irrumpen con fuerza las peñas flamencas, cuyo número es más grande de lo que parece.
     Una vez vista esta lista de lugares, quizás quede por ver un denominador común.

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