El argumentum ad verencundiam fue, al parecer, un gran arma psicológica para impedir. el libre pensamiento y la libre circulación de las ideas. Por aquella época existía un "indice" de libros prohibidos; ahora, por el contrario, tenemos el índice de revistas indexadas.
A mi, de pequeño, me enseñaron que señalar con el dedo índice, era de mala educación, y ya de mayor aprendí que señalar con el dedo corazón era una grosería.
Pero no estamos insinuando que se renuncie al principio de autoridad, si esa autoridad es un reflejo de la opinión que tiene un grupo humano sobre la claridad de juicio de alguien. Pensamos que lo que se precisa es renovarlo.
Las revisiones por pares están bien como princípio de autoridad, pero su objeto no debería ser clasificar, debería ser ayudar en la búsqueda de la verdad científica.
Pero si somos sinceros, diremos que tras tanto control, lo que hay es miedo de que científicos creativos y emprendedores, encuentren mejores soluciones a los dilemas de la ciencia, que las que defiende la burocracia académica; la cual, por miedo a ser sometida al escarnio, y perder sus privilegios, se limita a repetir lo que otros ya han hecho.
. Cuando prevalece el principio de autoridad, la posibilidad de deducir cual es la verdad desaparece, la capacidad de innovar también, lo que conduce a un debilitamiento del yo, y a la despersonalización: como autómatas, las personas intentan ser humildes réplicas de la autoridad, en su intento de sobrevivir o prevalecer.
Cuando el principio de autoridad predomina, los argumentos pierden fuerza probatoria. Hasta que se llega al extremo de ni siquiera argumentar.
La burocracia académica ha desarrollado todo un sistema para asegurar su posición dd privilegio: hacer que prevalezcan los índices de impacto y la calidad de ese impacto. Pero esa calidad se pretende acreditar mediante vriterios jerárquicamente establecidos, lo que pone en peligro la libertad de expresión.
También nos preocupan las presentes corrientes de control de la producción científica, porque, a nuestro entender, contravienen una norma que, hasta.ahora, y en nuestra opinión, pone en solfa algo sobre lo que parecía haber acuerdo: la presunción de inocencia. Porque habrá "comités de ética" que pondrán en duda, como principio, la ética del investigador, al llevar a cabo su trabajo,
¡Sin previo indicio de irregularidad...!
Presunción de inocencia, señores/as.
No hay comentarios:
Publicar un comentario